lunes, 15 de febrero de 2016

Querido hijo: estás despedido, Jordi Sierra i Fabra


Llegué a la escuela en la que trabajo sólo para cumplir horario (tengo todas las actividades y la planificación hechas). La profesora de 4to grado me muestra un libro de Jordi Sierra i Fabra, autor del que leí dos libros muy buenos. El título, Querido hijo: estás despedido, me llamó la atención más que el autor.
Se lo pedí para aprovechar que estaba ahí (el libro, llegado el caso, tenía uno que estoy leyendo conmigo)
La cuestión es que lo leí a la mañana y todavía no decidí qué opino. Así que...

El escritor, como ya sabía, es muy bueno. La historia es dinámica y tiene algunas sorpresas en el medio. El final es inesperado porque, una vez que la madre despide a su propio hijo (sí, y lo deja en la calle y le dice que va a tener que trabajar y buscarse un lugar donde dormir) uno ya espera cualquier cosa.

La historia tiene algo de comedia pero es más acertado decir que pertenece al género del terror psicológico. El chico vive con una incertidumbre bárbara, no sabe si lo despiden en serio o en chiste. De leerse literalmente, es, a mi parecer, muy cruel. Se avasallan varios derechos del niño: el derecho a la identidad (la mamá le sugiere ir a un orfanato porque ellos ya se desligaron de su responsabilidad como padres), el derecho a una vivienda (en principio, Miguel, que así se llama el nene, queda en la calle), el derecho a una alimentación sana (ni siquiera le arman una vianda y el chico pasa hambre, aunque no sea mucho tiempo el que pasa afuera).

Es literatura, hay cosas exageradas, el humor negro se permite y lo que puede resultar de mal gusto debería ser motivo de análisis, no de censura. Y la novelita juega con el absurdo. y blablablablabla. Pero, en un mundo en el que se sigue abandonando a los hijos (en algún umbral o dentro de sus casas) resulta, mínimamente, de mal gusto. Y se tiene que leer de manera crítica. Puede normalizar, naturalizar ese maltrato... aunque, claro, si esa ya es la forma de accionar del adulto.

Porque el tema es que los papás de Miguel fracasaron como padres. Igual que dos policías que le dicen a Miguel "Algo habrás hecho" y que, a su vez, tienen un par de hijos despedidos. Acá, el padre decide permanecer neutral para no discutir con la madre; la madre se desliga por completo de sus responsabildades y hasta se muestra más feliz, le hace saber al chico que ahora va a ser libre y va a poder ir al gimnasio y al cine. Los roles son tan claros que parecen un insulto.


En varias partes, se da a entender que todo podría ser una gran confabulación para que aprenda la lección. Y, sinceramente, si el "despido" es cierto (dentro del pacto ficcional), los padres son los primeros que no asumieron su papel. Si es una puesta en escena, son bastante retorcidos.

Entonces, ¿es un cuento irónico? ¿gracioso? por partes. ¿Es tan transparente? ¿Habrá alguna vuelta que no esté a la vista y que, en una de esas, se pueda entender leyendo algún comentario del autor?


No tengo ni la más pálida idea.


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