lunes, 25 de julio de 2016

Old Possum's Book of Practical Cats, T. S. Eliot/ Gorey


   Muchos poemas sobre gatos. Todos delirantes y con ritmo.
   Hay gatos piratas, gatos delincuentes, gatos que se la pasan de restaurante en restaurante, gatos que hacen lío en las casas. Gatos silenciosos, gatos magos, gatos escapistas y hasta un gato estilo Moriarty, que enloquece a Scotland Yard.
   Se podría decir que a Elliot le gustaban los gatos.
   Se podría decir que es un libro para chicos.
   Y se podría decir que este poeta era un tipo muy versátil.




Jellicle Cats are white and black,
Jellicle Cats are of moderate size;
Jellicle Cats jump like a jumping-jack,
Jellicle Cats have moonlit eyes.
They're quitet enough in the morning hours,
They're quitet enough in the afternoon,
Reserving their terpsichorean powers
To dance by the light of the Jellicle Moon.




Macavity, Macavity, there's no one like Macavity,
He's broken every human law, he breaks the law of gravity.
His powers of levitation would make a fakir stare,
And when you reach the scene of crime—Macavity's not there!
You may seek him in the basement, you may look up in the air—
But I tell you once and once again, Macavity's not there!


    La edición que conseguí (de nuevo, en la librería Walrus, mi librería porteña preferida de second hand books) es un despliegue del talento de Gorey, que le da un toque final al libro (no es el ilustrador original).

viernes, 22 de julio de 2016

The Stranger Beside Me: Ted Bundy, The Shocking Inside Story- Ann Rule

   

    Esta novela testimonial sobre Ted Bundy me deja sensaciones muy dispares. La primera, la más fácil de describir, es que es de lectura bastante amena (pese a las casi seiscientas páginas) y atrapante. Atrapa por el tema y genera suspenso. La narración de los procedimientos policiales y judiciales te mantiene ahí, sin poder dejar el lado el libro. Y así lo leí: sin parar.  
    Desde lo informativo, la crónica periodística en sí, con este texto se puede acceder muy cómodamente y desde el sillón del living (?) a toda la informacion que circula en Internet, toda junta, sobre este asesino serial y más, aunque no sé si aporta algo muy novedoso. Cuando empezaron a aparecer (y a desaparecer) los cuerpos, Rule recibe información clasificada y directa de los investigadores. Ella misma había sido policía y firma un contrato para escribir un libro sobre el asesino que está acechando a las chicas de pelo largo con raya al medio. Pero resulta que esta escritora era amiga de uno de los sospechosos y, ni bien lo detiene la policía (no por asesinato, sino por otros delitos menores... mientras van estirando la detención para juntar evidencia que lo vincule con los crímenes), no tiene mejor idea que hacer una consulta sobre la averguación de antecedentes de Ted y la empiezan a dejar afuera. A partir de ahí, ella está en la misma situación que el público general: se entera por medio de la prensa y, como varias de las grupies de Ted, es un poco funcional al psicópata y lo ayuda a mantener enganchadas a sus dos novias, le da plata... Todo lo que sucede de ahí en adelante, lo descubre unos años más tarde, dos fugas de Ted y tres muertas más de por medio, durante los juicios. Tiene que llegar al juicio y ver las fotos, la evidencia, para casi descomponerse de la impresión que le da confirmar que su amigo es el "Ted" que buscan. 
    El punto fuerte del libro, para mí, es que, al ser bastante autobiográfico, muestra los mecanismos de manipulación de un psicópata (o como se lo quiera denominar) y de los que lo rodean, los que conviven con él. No es sólo la experiencia de Ann la que se relata, también la de las novias de Bundy, las que lo entregan y después vuelven, las que confían en su inocencia o lo "comprenden" aunque se cae de maduro que él es el asesino y que es un sádico. La de la novia eterna que le encontraba bolsas de mujeres, notaba que en las noches que desaparecía él, también lo hacían las chicas, veía un arsenal de carnicería desfilar por las valijas del hombre y lo conocía en la intimidad... Es muy buena la forma en la que se describen las muchas facetas de T B. Y es muy buena porque no es obvia, esta escrita en primera persona y desde la percepción de la escritora, un narrador al que las cosas se le van desvelando de a poco. Sí, ya se sabe de ante mano que lo van a juzgar, que es culpable, que lo condenan a la silla eléctrica. Y, así y todo, el libro no se puede soltar. 


   Y  da miedo. Hace un par de días, me dio miedo entrar a la pieza oscura a prender la estufa (y no por la factura de gas). Ayer, pensé en tomarme dos colectivos por ocho cuadras cuando salí de lo de una amiga porque ya había oscurecido (las siete y media de la tarde en un barrio tranquilo lleno de gente). 
   Lo que sí no puedo evitar hacer es comprarla con Walsh o, uno que es más probable que haya leído la autora: Capote. Dicho sea de paso, me gustaría releer In Cold Blood sólo para reseñarlo. 
   Mientras Capote describe Holcomb con una prosa magistral y que ya prepara el ambiente de locura popular y terror que se viene (me gusta la palabra inglesa "uneasiness"), Rule es un poco obvia en las descripciones. Capote describe un escenario de cine de autor; Rule, uno de cine slash. Mucha lluvia, noche, descampado, gatos que se erizan. Sí hay gran pasaje en el que describe el lugar en el que trabajaba con Ted, un edificio cerrado donde estaban aislados del mundo mientras atendían llamadas nocturnas de suicidas, pero las "pegadas" de esta parte las quiere volver a repetir más adelante y aburren un poco. Y todo sucede a las "wee hours of the night". Cuántas veces usa esa frase: no sé. Muchas. 
    Mientras Capote conoce y se va vinculando con uno de los implicados en la masacre de la familia (soy mala para los nombres), entrando en el juego perverso del acusado hasta que queda la ejecución lo destroza anímicamente, Rule hace el camino inverso y se va alejando de a poco. Cuando lo ejecutan a Bundy ni siquiera se deprime ni siquiera porque era su amigo (y tenía recuerdos que lo ponían en ese lugar). Lo único que piensa es qué lástima que no van a poder investigarlo (de la posibilidad de que en algún se le de por decir dónde están las desaparecidads que faltan ni habla). 
    Capote narra el impacto que provoca el asesinato a sangre fría de una familia en todo un pueblo, Rule narra cómo Ted Bundy se mueve por su entorno íntimo, cómo va utilizando a cada una de las mujeres que se le acercan. La sensación de The Stranger es que cualquiera, por más adaptado y sensible que parezca, puede ser un psicópata. De hecho, Bundy se esfuerza tanto por construir una máscara que pareciera estar sobreadaptado. COn la lectura, se genera la misma sensación de inquietud, de malestar (uneasiness de nuevo) que provoca Bundy en la entrevista que dio un día antes de que lo ejecutaran: "Nosotros, los asesinos seriales, somos sus hijos, somos sus esposos, estamos en todos lados" ( "We serial killers are your son, we are your husbands, we are everywhere"). 
    Si fuera a una clase de literatura del siglo XX, esperaría que In Cold Blood apareciera en la bibliografía obligatoria. El de Ann Rule, en una sobre psicología, psicología forense, sobre cómo armar perfiles de criminales. 
 


    
   
     
   
    

lunes, 18 de julio de 2016

Mil grullas, Yasunari Kawabata

     

La novela está construída alrededor de la ceremonia del té. La maestra es Chikako, una soltera ya vieja que, ante la imposibilidad de continuar un romance, se alía a una esposa con un marido bastante atorrante.
    En la primera ceremonia Kukuji se entera de las infidelidades de su padre y de la existencia de una mancha de nacimiento que va a estar expandiéndose sobre todos los personajes hasta el final. En otras ceremonia, al hijo, ya mayor de edad y un  tiempo después de las muerte de sus padres, Chikako le arma un miai (la presentación de la novia) con una tal Yukiko Inamura con su pañuelo de las grullas sin avisarle.
   Ese día también estaba la señora Ota (otra de las amantes del padre) y su hija Fumiko...

   "A él lo habían llevado con facilidad a ese otro mundo. Sólo podía pensar en eso como en otro mundo donde él no se distinguía de su padre".

   Así, Chikako y sus ceremonias van enfrentando y haciendo que los personajes se relacionen.
   Las teteras y tazones son objetos que fueron pasando no sólo de generación en generación durante cientos de años, sino que fueron pasando de esposo a esposa, de esposa a amante. Esos objetos reemplazan, representan a sus propietarios y ex propietarios. Ahora sirven para evocarlos. Son lo material, lo que queda, lo firme, la cerámica eterna desde donde se pueden reconstruir las historias... si es que a alguien le interesan y si es que  el que las hereda o recibe las conoce, las recuerda. Son los fantasmas mismos. En ese tránsito, pareciera que adquieren poderes (reales o de sugestión) para repetir ciertas historias que trascienden las generaciones. Hacen que madre e hija, padre e hijo se fundan, y generan confusión entre los personajes. Incluso los atormentan. O los embrujan.
   Son elementos que se usan de floreros, que se utilizan para atraer turistas, que fueron perdiendo, en manos de Fumiko, el rastro de la cultura japonesa por medio de una ceremonia desvirtuada: en manos de Chikako, se banalizaron. Son los esqueletos quizás.

   "Había habido ciertas incongruencias, como cuando alguien que vive en una casa de estilo europeo usa kimono".

   La trama, que pareciera ser lo que más importa en esta historia (esto parece ser característico del autor), se desarrolla a través de esos elementos y, también, de los elementos naturales. El error principal de los personajes pareciera no leer ese sistema simbólico. Kikuji no lee el augurio de las mil grullas del pañuelo de Yukiko ni de las que aparecen, evocando a la muchacha; no lee la presencia fantasmal que representa el shino de la señora Ota, ya muerta, con un labial que no se borra; tiene la casita de te en el jardín de la casa descuidada, mohosa, y donde un par de ceremonias más van a tener lugar.  Fumiko se viste "a la europea", deja de lado el aprendizaje del té, es la que pone flores en la jarra "embrujada".
   Los utensilios, descontrolados (si se piensa la ceremonia como una forma de encauzar esos poderes que parecieran poseer), son capaz los que arrastran a todos a la perdición.
 
   "Incluso en la oscuridad puedo ver cómo los dejaste crecer. El jardín más tenebroso en el que jamas estuve".

   La naturaleza también aparece como una fuerza descontrolada, producto del desdén.
   Y tampoco leen la campanilla cortada en un florero (buscando, encontré que simboliza la mortalidad) ni la chicharra muerta que Chikako parece haber dejado en una alacena...

   "- Es casi otoño. ¿Hay luciérnagas todavía? Son como fantasmas.
     - La mucama las trajo.
     - Es la clase de cosas que hacen las mucamas. Si estuvieras estudiando para la ceremonia de té, no lo tolerarías. Puede que no lo sepas, pero en Japón somos muy conscientes de las estaciones".

   Chikako no actúa por ignorancia, sino que desvirtúa porque sí conoce estos sinificados. Probablemente, sea parte de la fuerza que está empujando la trama. Junto con la muerte.

      Me olvidé de la traducción. La traducción es HORRIBLE. Y el corrector... no pagaron corrector. Una lástima pero aunque sea se pueden apreciar la historia y lo que gira alrededor.
                                              - Kawabata wins -
 
 
 
 




 
 


domingo, 10 de julio de 2016

Мы, Евгений Замятин- Nosotros, Yevgeni Zamyatin

   

      Unos cuantos siglos después de la Guerra, los "números" viven a merced de un estado totalitario, encabezado por el Bienhechor. Los rostros de los números se volvieron, aunque sea frente a los ojos de estos habitantes deshumanizados, geométricos. Geométricos son los ideales de belleza, pensamiento y la lógica está por encima de los sentimientos. La felicidad es obligatoria para los que viven dentro del perímetro delimitado por la "Pared verde" y se consigue por medio de un estado de negación permanente. Al que escapa a esa norma lo asesinan o le hacen una especie de lobotomía.
    Los edificios en los que viven los números están hechos de vidrio para que no pueda pasar nada que esté más allá del control de Bienhechor. A este estado de vigilancia permamente se le suman una serie de acciones en cojunto diarias (así se trasladan, estudian, trabajan, comen, se distienden, ejercitan). La ropa es la misma para todos: uniformes grises. Los ideales: la evolución de la sociedad, siempre en una curva ascendente y la felicidad de pertenecer a un estado perfecto.
     La masa está por encima del individuo y los números no utilizan el "yo" en sus oraciones, sino el "nosotros". El sexo no sirve para reproducirse y las relaciones entre padres  ehijos ya no eisten. La necesidad se convierte en algo puramente fisiológica y las citas se concertan por medio de unos bonos rosadhormonal de por medio). Ese momento de descarga es el único momento en el que se les permite bajar las persianas de los cubos de cristal y estar a solas.  
     

    Lo interesante de la novela, además de ser, quizás, la primera distopía, es que está escrita en un registro que se va desarrollando y complejizando a medida que avanza la trama.
    La historia la conocemos gracias al diario de D-503 (el mismo número de su departamento), un matemático e ingeniero que está construyendo la Integral, una nave que con la que los números van a salir a conquistar el espacio exterior. La construcción de la Integral avanza y, junto a esta, el personaje del narrador se va complejizando junto con su uso del lenguaje. Al principio, la lectura es un poco trabada, repetitiva, priman las construciones metafóricas de "esa époc"a (el futuro) con números, figuras geométricas (todo lo bueno es medible, ideal, circular, geométrico, racional) y lo horrible es todo lo que escape de ese canon.
    D-503 conoce a I-330 (la chica es una activista opositora al regimen) y chau, se enamora. A partir de ahí , D empieza a enfermarse de "locura" y su propio proceso empieza a repeirse en otros números. En esta parte, se nota la religiosidad del escritor, que decide que D va a descubrir que el alma no es un mito de los antiguos (el alma es lo que para alguien no creyente sería lo irracional que tiene cada ser humano). La escritura, de a poco, se va poetizando y soltando, fluye cada vez más. Hasta los pronombres cambian en la redacción del protagonista: antes hablaba de un "nosotros" y, ahora que esa idea se le derrumbó, no termina de entender quién es él, quiénes ellos y quiénes nosotros.
    Y el descontrol final va a ser cuando descubra que atrás de Pared Verde hay un mundo salvaje al que nadie tiene acceso: árboles, humanos "primitivos", la vida salvaje, el mito de la vuelta a los origenes y a la naturaleza.
 

 Yevgeni Zamyatin escribió Nosotros en 1921, Un mundo feliz es de 1931 y 1984, de 1950.

 


sábado, 9 de julio de 2016

La casa de las bellas durmientes, Yasunari Kawabata


    "No tenía que hacer nada de mal gusto, le advirtió la mujer de la posada al anciano Eguchi. No debía poner el dedo en la boca de la muchacha dormida ni intentar nada parecido."
   
    Así empieza la primera de las cinco noches que Eguchi pasa en la casa, que no tiene letreros, aconsejado por otro viejo que se llama Kiga. Ahí, los ancianos van a dormir con mujeres jóvenes (muy jóvenes) narcotizadas. A dormir. Literalmente.
     Los frutos del aoki hacen que Kiga, de golpe, se acuerde de esta casa. Ese árbol florece en otoño. Las frutas aparecen en primavera.

     "- ¿Y tuvo usted sueños agradables?
       - Me ha traído ueños muy agradables. 
       - El viento y las olas se han calmado.- La mujer cambió de tema-. Parece que se acerca el verano."

     Este es el segundo libro que leo de Kawabata. El primero lo busqué por la tapa, este por el título y ya conociendo al autor. La traducción debe ser muy buena (aunque hay algunas cosas raras con los cuerpos de las que duermen) porque la prosa es hermosa.
     Se mezclan, en el relato, el cuento de la Bella durmiente y toda la necrofilia que puede llegar a desparramar. Las "durmientes" no hablan, se mueven a ciegas por la cama donde duerme, como tantos otros tipos mayores, el protagonista y, con ese silencio, sólo hacen de espejo, de reflejo mudo de Eguchi. Cada mujer le trae recuerdos de sus amantes, de sus tres hijas, de su esposa,mientras, de fondo, el mar les pone sonido de fondo a los recuerdos.
     Falacia patética: las olas que rompen con fuerza o sólo murmullan mientras acompañan las noches, las flores que florecen y pierden pétalos en la historia de su hija menor. Una historia sobre la muerte que empieza en otoño.

"Esa era una muchacha que, tanto dormida como despierta, incitaba al hombre con tanta fuerza que si ahora Eguchi violaba la regla de la casa sólo ella tendría la culpa del delito". 

    Ni una menos, Eguchi.

    Las habitaciones y la casa: la atmósfera, también en esta historia, es onírica. La mujer que lo atiende, que lo lleva hasta su habitación y le hace el té (un té siempre muy bueno) parece ser la portera entre dos mundos. La habitación donde duermen las mujeres y las cortinas de terciopelo carmesí reflejan y exacerban la piel, los rastros, los olores, esa cosa fantasmal de las mujeres. La frazada eléctrica remite al siglo XX.

"Podía haber algo más desagradable que un viejo acostado durante toda la noche junto a una muchacha arcotizada, inconsciente?" 

    El contraste: los viejos, al borde o cercanos a la muerte. Las "durmientes" que parecen estar en una muerte suspendida. Todas ellas son vírgenes. Lo sexual está más cerca del fetiche, con las mujeres como objetos de contemplación, como "muñecas vivientes" que están dormidas y peinadas para que los viejos jueguen con ellas. Y están dormidas para que los viejos no pasen vergüenza.

"- Este lugar es tan cálido que las hojas de los arces se marchitan sin llegar a ser rojas." 
 
   La muerte es un tema que circula por todo el libro. Los viejos están cerca y las mujeres son una especie de sacrificio, de alguna forma, ellos absorven la juventud de las narcotizadas. Aunque son jóvenes, las "durmientes" tampoco son inmortales.
   Y otras flores: las camelias, las glicinas (flores venenosas), los rododendros... toda clase de flores, muchas flores otoñales, andan brotando por la historia.


"¿Cómo sería un sueño parecido al de la muerte? Le atraía mucho la idea de dormir un sueño semejante a la muerte junto a una muchacha drogada hasta parecer muerta."

    Desde el principio, la atmósfera es extraña. La casa pareciera estar en un lugar fronterizo entre la vida y la muerte. Las fantasías (la violación, el asesinato, la laceración, el suicidio) se van acrecentando a lo largo del relato. Y las cortesanas que duermen como un buda.
    La historia termina en invierno.

"-Morir en una noche como la de hoy con la piel de una muchacha para darle calor, debe ser el paraíso para un anciano.
- Dice usted cosas muy desagradables. 
- Un viejo vive en vecindad con la muerte."




 



   
 

I, Robot, Asimov (2)

Entonces, hasta ahora...
- Susan Calvin sí tiene reacciones humanas. 
- Para saber qué pasa con un robot y cómo solucionarlo hay que conocer las leyes de la robótica... y mucha lógica formal. 
- Los humanos ya no saben muy bien cómo funcionan los cerebros positrónicos. 
- La programación de los robots les empieza a dar unas pautas de conducta que los asemejan cada vez más a los humanos. ¿tienen consciencia? ¿sentimientos? ¿importa si los sentimientos son producto de los nuevos paths que se trazan en los cerebros positrónicos si el resultado los pone en el mismo lugar que está una persona? 
- Si no existiera la primera ley, los robots destruirían a los humanos porque se sienten superiores en varios aspectos. 
- El Complejo de Frankenstein es el principal motor de la primera ley como requisito principal para que un robot exista. 
- Los robots amenazan los puestos de trabajo de los seres humanos... y el lugar del ser humano como individuo que crea, que aprende, que altera la naturaleza. 

Sigo con los cuentos que faltaban... 

Little Lost Robot 

Segunda ley (la de obediencia): ¿qué pasaría si a un robot molesto le dijeran "andate, que no te vea más" (go lose yourself)? y si, encima, ese robot tiene un poquito debilitada la primera ley y tiene que cumplir la primera parte (no lastimar a un ser humano) pero no la segunda (no permitir, por omisión o inacción, que un ser humano se lastime)? Bueno, necesitaban eso para que los robots no anduvieran frenando a los que arreglaban cosas en una estación espacial.
Pero el problema, además del obvio peligro (el robot sin ese cntrol, el peligro que correría US Robots si se enterara la gente) es que no le habían dicho nada a Calvin, que explica los peligros de este cambio.
Y el otro problema es que van a tener que encontrar al robot entre sesenta y cuatro robots porque, como lo construyeron fuera del marco legal, no tiene ni número de serie reconocible.
El robot: NS-2 (Nestor). 

Escape!

Consolidated,la competencia, le lleva a US Robots los planos e información para dar el salto interespacial. La única manera de construir la nave que pueda viajar en el hiperespacio es por medio de una supercomputadora. La de ellos, se había roto en el proceso.
El pago: mucha plata si les dan la nave. Menos plata si les dicen cuál es el problema.
Y como Calvin piensa que el problema fue que, seguramente, en algún punto, el viaje en el hiperespacio incluía infringir la ley número uno, le dan para adelante, pensando que, aunque sea, van a cobrar algunos dólares.
Al Cerebro (The Brain), Susan Calvin le da instrucciones claras: si encuentra algo que indique que puede morirseo lastimarse un ser humano, tiene que seguir adelante.
La sorpresa: El Cerebro construye la nave. Pero... empieza a portarse raro, como un nene, enloquece un poquito y manda a... sí, a Donovan y a Powell (andaban por ahí inspeccionando la nave) al hiperespacio. La nave la maneja la supercomputadora que, definitivamente, terminó el proceso pese a que involucraba una especie de muerte temporal...   

Evidence 

Stephen Byerley, que había tenido poco tiempo antes un accidente de autos y es el fiscal más exitoso se postula para la alcaldía de la supuesta Chicago del futuro.
Pero resulta que Stephen no sólo no come, sino que parece respetar a rajatabla la ley y a los seres humanos: está en contra de la pena de muerte (de hecho, jamás buscó esa condena en un juicio), suele ser muy justo en sus decisiones y... nunca lo vieron comer en público.
Así que Quinn, el oponente, empieza a hacer una campaña en so contra y a decir que es un robot.
El problema: US Robots no tendría permitido construir robots que parezcan realmente seres humanos y son los únicos que, de probarse la acusación, podrían haber construído el cerebro positrónico de Stephen.
La evidencia: Quinn se basa en que no hay evidencia para refutarlo ni comprobarlo para decir que es cierto (funciona con el electorado). Calvin, cuando se da cuenta, no lo hace público: para ella, los robots serían más justos que cualquiera y espera que llegue a ser coordinador del mundo (el mundo quedó un poco más unido después de la Segunda guerra).
Lo irónico: como deja en claro Susan Calvin cuando habla con Quinn, de ser un robot, Byerley tiene la misma altura moral y humanidad del mejor de los seres humanos.
La otra ironía: Stephen logra parar los chismes cuando parece romper la primera ley y golpear algo que parece ser otro ser humano. Lo que "desmuestra" (para los votantes) que es humano es la violencia injustificada.

The Evitable Conflict 



Y sí, Stephen llegó a coordinador y ya va por el segundo mandato.
De a poco, las máquinas fueron ocupando lugares hasta que ya gobiernan el mundo. Sin errores, sin intereses personales: sólo con las leyes de la robótica.
Se acaban el hambre, las desigualdades sociales...
Pero, de golpe, hay un error y a quién llama Stephen ahora? A Calvin, claro. Porque tiene que saber qué pasa con la Máquina.
La Máquina no puede, según Calvin, cometer errores. Pero la producción está bajando y algunos humanos se van quedando sin trabajo.
¿Pueden ser los de la Sociedad por la Humanidad? (que se oponían desde hacía ratos a las máquinas, que fueron reemplazando al ser humano) No, porque, si le dieran información falsa, la Máquina la detectaría.
Las máquinas no sólo controlan la economía: ya aprendieron acerca de conflictos y buscan evitarlos. La primera ley ahora no es sobre el ser humano, sino sobre la humanidad.

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Y todo esto es lo que le cuenta Calvin, la mujer que vio la evolución de los robots, a un periodista. Justo antes de morir.








sábado, 2 de julio de 2016

I, Robot, Asimov (1)



Introducción y comentarios de Susan Calvin 

Los cuentos están presentados como si los fuera contado la psicóloga de robots Susan Calvin en una entrevista. Entre cuento y cuento, además, la doctora hace comentarios y, en alguna ocasión, le cuenta al entrevistador la historia que quiere escuchar.

Robbie 

   Al RB, el robot mudo apodado Robbie, lo compró el seño Weston para que cuide a la hija. Y Robbie no sólo hace de niñero de Gloria, también juega con ella y da señales de sentir afecto por la chica.
   Pero la señora Wston, que primero quiso comprar el RB para estar a tono con la moda, se acopla (también) al antirobitismo que empieza a surgir en la sociedad y quiere revenderlo bajo el fundamento de que la chica o va a aprender a relacionarse con seres humanos. Y lo hace.
   En esta historia, la doctora Calvin aparece tomando apuntes en una exposición de robots a la que va Gloria tiempo después de haber perdido a su amigo Robbie. Susan recién está empezando a hacer observaciones en el campo de la robótica mientras estudia...

Runaround

   ¿Qué pasa si un robot es muy caro y, cuando lo programan, refuerzan la tercera ley (la de autoconservación)?

   A Donovan y Powell los mandan a Mercurio con Speedy, un SPD13, para reactivar un yacimiento y se dan cuenta de que en la base está faltando selenio para que se puede generar un ambiente habitable. Lo mandan al robot, primero porque para eso está; segundo, porque la radiación solar que llega a la zona en la que está ese elemento mataría a un ser humano en minutos.
   El problema es que Speedy entra en una especie de borrachera cuando se va a buscar ese elemento y entra en un loop: orbita hasta y desde el selenio (que podría destruirlo). Va y viene entre la segunda y la tercera ley.
   EL error: no haber aclarado que, de no llevar el selenino, no iba a poder cumplir la primera ley (no matar humanos, no permitir que, por falta de acción, un humano se muera).
   La solución: apelar a la primera ley con todos los riesos que conlleva.

    Reason 



    De nuevo, Powell y Donovan andan lidiando con robots.
    Ahora, están en una estación espacial desde la que tienen que controlar unas máquinas que mandan energía a la tierra en forma de ondas con Cutie, un QT1. El trabajo y la estadía ahí es bastante difícil, pero, hasta ese momento, no había robots que pudieran suplantar por completo a los humanos
    Como Cutie da muestras de tener una capacidad de razonamiento superior a la de otros robots e, incluso, empieza a cuestionar su propia existencia e identidad, estos hombres le empiezan a contar dónde está, quiénes son los humanos y hacia dónde envían los rayos.
    Pero Cutie los ve como seres inferiores (con la consistencia de un sanguchito) y, por medio del razonamiento (formalmente válido) que hace que niegue la evidencia que le presentan, llega a la conclusión de que el generador de la estación es el Amo, el ser supremo, y que los robots tienen que liberarse de los humanos para poder servir a su Dios. Y Cutie demuestra su propia existencia ( y utiliza como fundamento del resto de sus creencias) con un "pienso, luego existo" a lo Descartes.
    El tema de la historia: la justificación de la fé sin prestar atención a la evidencia que es justificada con el argumento repetitivo de que estos seres de la tierra (Cutie tampoco cree en la tierra) engañan a sus sentidos para hacerles creer que los tieen que servir.
    Así que Cutie arma su religión y se erige como profeta.
    No hay evidencia que valga contra la razón pura, pero la verdad es que Powell y Donovan van a poder dejar esa estación en manos de un modelo que va a cuidar como nadie a su amo y señor, el reactor.

Catch that Rabbit 




    Ahora, Powell y Donovan están en un asteroide, a cargo de un grupo de robots que funcionan como si fueran los dedos de Dave, el DV5, y "trabajan" de mineros.
    ¿Cómo funcionan las conexiones positrónicas para que David funcione como un todo con sus "dedos"? no se sabe todavía, los robots ya están construyendo robots y el ser humano ya quedó afuera en cierta forma.
    De nuevo, parece que los robots se volvieron locos y, cada tanto, empiezan a hacer una especie de danza macabra hasta que los humanos vuelven a aparecer dentro de su radio de percepción. Al parecer, no tienen idea de qué les sucede en esa especie de crisis de ausencia.
    ¿Mienten y están tramando algún tipo de rebelión o armando otra secta de robots?

Liar!

   El cuento donde la doctora Calvin aparece más humanizada.
   ¿Y si la primera ley impllica no dañar ni siquiera los sentimientos de un ser humano?
   RB-34, Herbie, es un robot que puede leer la mente. Mientras el equipo de Susan Calvin está investigándolo para ver dónde está la falla, Herbie empieza a desestabilizar a los cientificos por medio de mentiras piadosas y termina creando un ambiente de irrealidad psicótica en las personas que están en contacto con él y logra engañar hasta a la doctora Calvin, que lo destruye con una paradoja (¡¡¡JA!!!) y mucho odio en un momento en el que Herbie no puede decir nada sin lastimar a alguno de los humanos que tiene alrededor.
   La duda es si los motivos que tiene Herbie para mentir son diferentes a los que tiene cualquier humano.



 
 

La introducción, Fogwill

    Si no lo dijera en la solapa, no sería difícil (o improbable) pensar que La introducción es la novela que escribió Fogwill cuando se esstaba muriendo.
    En la obra, se lee el proceso, el recorrido mental de un personaje principal con claras refencias al autor (vive en Palermo, trabaja "con computadoras", nada...) desde que sale hacia las Termas, a la tarde, hasta el amanecer  del día siguiente.
    Las contradicciones entre las acciones que los demás perciben mientras, en el relato, prima un proceso contemplativo y analítico del espacio en el que se mueve el personaje sin nombre (¿"el uruguayo"?). La necesidad de observar y de tratar de atrapar el paso del tiempo en algunas imágenes, de reconocerlo. La búsqueda de una soledad que ronda la misantropía. Los videoclubes, los piquetes, los taxistas, los autos caros, las teñidas. Cada objeto, persona, sombra, textura, olor, fantasía, todo se disecciona, se mide, se investiga. Todo es disparador de reflexiones sobre la sociedad, la familia, el amor, el estado, el estado de reviente, el cuerpo. EL cuerpo, en cierta forma, es el centro: el cuerpo en el gimnasio, en la pileta, los cambios, el cansancio. Quizás porque si se siente el cuerpo es porque hay vida.
    Hay una búsqueda constante experimentar sensaciones. Y, pareciera, una necesidad de encontrar respuestas, de explicar la realidad e, incluso, de definirla. Incluso el sueño nocturno es parte de la vida del autor. El relato se interrumpe, no existe durante las horas en las que trabaja.