martes, 9 de febrero de 2016

Brave New World, página 146 de 259.


Quizás es temprano para juzgar el libro, pero las conclusiones a las que llegué hasta ahora son:
1) Aldous Huxley vio venir muchas innovaciones desde la ciencia: la clonación y la inseminación artificial son las que más me sorprenden (aunque en esa época había rumores acerca de muchos experimentos raros que se llevaban a cabo en varios países).
2) Con respecto a la psicología y al adormecimiento de las masas, también le dio bastante en el palo. El discurso, aprendido por medio de la hipnopedia (grabaciones que se repiten una y otra vez mientras los chicos clonados duermen), hoy en día se reproduce gracias a los medios de comunicación.
Cabe decir que, en su época, los carteles de propaganda ya manejaban el abc de la publicidad en la propaganda: consignas concisas y que no invitaban al cuestionamiento... bueno, como ahora.
La diferencia es que, fuera de la literatura, hay más personas que escapan a esa especie de plan macabro.
3) Acá empezamos a ir cuesta abajo. Evidentemente, Huxley era bastante religioso y tenía problemas con los ateos. En el libro, la falta de fe y de moral religiosa propicia un mundo feliz, con una felicidad que reside en la ausencia de lazos emocionales entre las personas. Como las relaciones no se conciben como algo duradero (es más, ese es el pecado en ese mundo), se rompen frente al primer conflicto.
Es la distopia para chupacirios (no de los religiosos, de los fanáticos).
El miedo para los que creían en serio que ateísmo y socialismo significaban que la mujer de uno era de todos... como si en las familias católicas, protestantes, etc, no existieran las infidelidades.
Como si ser ateo no permitiera construir una serie de valores propios que pueden o no coincidir con los del mundo occidental y bíblico.
Como si ser socialista implicara estar a favor de la abolición del individuo.
Un texto que niega, por eso, la humanidad de las culturas (en el amplio sentido de la palabra) que aceptan la poligamia. Y se ve que H encontró en los pueblos de Centroamérica (los salvajes en BNW) una buena reserva de religiosidad cristiana, aunque fuera un híbrido, una mezcla con las culturas anteriores a América... pero tampoco ellos son humanos dignos porque no les llegó la modernidad, la limpieza, los antibióticos, las vacunas, etc.
En fin, Huxley terminó siendo un intolerante que basó el universo de un libro en la propaganda política, sin cuestionarse siquiera el tratamiento hipnopédico que le bajaban desde la corona inglesa la radio de la BBC con un acento estandarizado.
En ese sentido, no sale de su época y, de hecho, Brave New World es la amenaza perfecta para los que quieren dejar de lado la fe y vivir en un mundo laico.

Pero si comprendendemos un poco  al autor dentro de su contexto y obviamos el punto tres, Huxley fue un visionario.







2 comentarios:

  1. Cuando yo la leí el (1) era aún más notable porque clonar estaba en el futuro. Y lo de las masas, que no sé si despertaron alguna vez, también estaba cantado aún cuando lo escribió Huxley.

    En lo tercero discrepo, y no por ser ex-chupacirios. La antropología da a entender que la religión (no la fe), como fenómeno social, es un efecto de los esfuerzos de cohesión social que las sociedades (tribus) realizan para poder defenderse. Y Huxley mismo pone la religión del Ford T (una cruz truncada). No sé si me adelanté a tu lectura.

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  2. Vi que era la cruz truncada, pero no, todavía no sabía que era el símbolo de la nueva religión, pensé q era un símbolo de Ford (sí, eso de "fordsaken" etc sonaba a religioso, pero me sonaba a la religión estatal en la q cayeron muchos países socialistas a falta de religión religiosa :p )...
    Mi punto es que sin religión sigue habiendo valores. Para H se ve que eso no es posible. La religión cumple esa función q decís, cuando no hay religión, esa función la cumple otra cosa.
    Bernard recién está por volver a Londres con el pibe que allá entre los savages.

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