sábado, 17 de diciembre de 2016

Cuentos fantásticos rusos del siglo XIX

 
   Sueños que cobran cierta realidad cuando el protagonista se despierta, sueños que evitan la perdición del protagonista. Las mujeres como objetos de la perdición del hombre o de otras mujeres, las corrompidas, las santas y las que corrompen. 
   El siglo XIX en Rusia: relatos góticos, mucho romanticismo, la falta de fe, las  leyendas, las consecuencias de caer en el pecado, la mitología, relatos que preparan el terreno para la ciencia ficción. 
   El libro, además de ser una antología de autores fantásticos no muy conocidos, es un paseo por la religión y los ritos paganos que convivían en la Rusia de 1800.
   Algo llamativo: los nobles suelen ser austeros, algunos señores hasta realizan sacrificios por sus siervos. Los nuevos ricos por el contrario, lograron su riqueza por medio de la corrupción (los malos de Odóievski lograron así su posición), la magia o los pactos infernales. Se ve que en la Rusia zarista al ascenso social le faltaba ese aura de la estirpe. 

Pogorelski 
(sinónimo de Alexéi Alexéievich Perovski)



   Las mujeres de Pogorelski son o chicas "inmaculadas" que se murieron jóvenes,  o son brujas, madres ambiciosas que llevarían a las hijas a su perdición de no ser por el padre, señuelos para atraer a los hombres... Pero se trata de un escritor del siglo XIX.
   Los protagonistas suelen reconocer los rasgos de alguien malicioso cuando lo tienen adelante. El mal, en estos cuentos, tiene su esencia. Y así como está el avispado, está el "engañado".
   Tanto en La vendedora de galletas de Lafértovo como en Los fvgbh de una imaginación desbordante, la atmósfera se hace cada vez más siniestra, aunque la brujería parece estar en corcondancia con la vida, con la naturaleza. y el ritmo va en aumento. Son, aunque con personajes bastante usuales en los cuentos fantásticos, bien diferentes. En uno hay pactos diabólicos, magia y gatos negros; en el otro, aparece la ciencia como forma de engaño y embrujo.



   El tercero, El visitante del mago, es bastante curioso: es una historia sobre un personaje misterioso que visita a un alquimista para que le muestre en el espejo a una persona que murió hace mucho tiempo. Pero lo curioso no es el argumento, sino que el cuento se le atribuyó al escritor y terminó siendo una traducción.

Mijaíl Nicoláievich Zagoskin 
Visitantes inesperados



    Esta historia es la típica, pero no por eso menos excelente, historia de fantasmas y de religiosos que buscan convencer a la gente de que hay que tener fe.
    Antón, el narrador, cuenta cierta historia que le sucedió al padre, hombre muy rico pero humilde y muy religioso.
    Resulta que el padre está leyendo el cheti-minéi, un libro que reúne historias de los santos y fundadores de la iglesia ortodoxa rusa. Y le parece poco creíble que Isaaki, uno de los personajes del libro, se haya dejado engañar por unos demonios que, ocultándole su identidad, lo sacan a bailar.
    A las diez de la noche, hora que se va a repertir en otras historias del libro, llegan unos "visitantes inesperados" a su casa, a los que les abre la puerta su sirviente Andréi...
    Bailes desenfrenados, el alcohol que hace más evidente lo monstruoso de los "visitantes" pero que es una forma de aplazar las defensas frente al maligno (muajaja). Yuna muerte que sucede exactamente a la misma hora que entra el grupo...

Aleksandr Bestúzhev-Marlinski
Terrible adivinación


Shishkin


"Una iglesia de troncos vetusta, aplastada por la nieve, se erguía en medio de un cercado semidestruido, y su sombra se proyectaba hacia lo lejos, cual camino al undo de los muertos. Las hileras de cruces y putrefactos monumentos a los campesinos que se descomponían bajo ellos se inclinaban resignadas sobre sus montículos, y varios abetos, crujiendo, mecían sus ramas sacudidas por el viento".

   De nuevo las historias se duplican en la "realidad".     
    Xdfchgbjnm (no tenía nombre, ¿no?), un joven noble enamorado de una mujer casada, se propone cruzar el más crudo invierno ruso para ir a una fiesta donde va a estar su amante.
    Perdidos, él y el cochero, entran a una isba donde hay una fiesta de campesinos bastante concurrida. Como le pasa a Johnatan en el paso del Borgo, ninguno de los concurrentes- gente supersticiosa- lo quiere alcanzar hasta el lugar del baile. Las historias de aparecidos, rusalkas y demonios se materializan cuando un hombre, que tampoco esta invitado, entra al lugar y empieza a provocar conductas inapropiadas.
     La educación y el raciocinio como armas contra la naturaleza y el instinto... ¡no se vaya al infierno! hágase religioso.
     Un adivino lo invita a Xdfcghbjnkm al cementerio...
     El virtuosismo se basa en sostener un matrimonio infeliz.


Aleksandr Veltman
Erótida

   Un narrador dentro de otro, la reflexión sobre el género literario.
   Este cuento ya es más moderno: empieza con una reunión a modo de revista en la que cada invitado es un género: el poeta, curiosidades, filosofía...
   El que cuenta la historia de Erótida es el poeta. Al parecer, uno "malo" o capaz de escribir algo como "La fiebre de la princesa Urania", soneto mencionado en Las mujeres sabias como una balada de otra época, pasada de moda, y por el que el autor se bate a un duelo de poesía.
   La historia del poeta, que es también el anfitrión, es la historia de la hija de un brigadier que se quedó en el pasado, amante del romanticismo, el clasicismo, lo afrancesado y el ejército, que viste a la hija de amazona, le enseña a ser audaz y no le acepta ningún novio por viejo, joven o vago. La chica en cuestión se enamora (y es correspondida) por un teniente joven, apuesto y decoroso. Pero las vueltas del padre que se niega a entregar a la hija a alguien que no tengo tenga el mayor rango y las guerras contra Napoleón separan a los novios.
    Erótida sabe cazar, andar a caballo y otras cosas que no aprecen ser de su época, que busca una imagen de la mujer más "femenina" y educada. Sus cartas están "llenas de ayes" y faltas de ortografía y el militar la cambia por una francesa refinada.
    Erótida puede ser hombre y mujer y se disfraza para ir a recuperar G*** (quizás sea un homenaje a la militar y artista Nadezhda Durova). Y falla. No sólo no logra casarse con el prometido. Encima, se humilla con un final bastante realista, una época que quizás considere que el romanticismo es un acto ridículo, un llorar por el pasado perdido mientras la vida sigue su curso.

Víktor Mazurovski

   Yolanda


    Es un relato gótico con historias de amor que trascienden la muerte, brujería, "asesinatos a la distancia" y la moraleja de que no andar trabajando en oficios prohibidos que tiene como escenario una ciudad francesa.
    Guy Bertrand es un ceroplástico que, desesperadamente pobre,  acepta hacer una efigie de cera para un personaje oscuro. 
    A Yolanda la juzga la Inquisición en la iglesia de Santo Domingo. 
    El paso del plano de los vivos al de los muertos es repentino, una continuación de la existencia. 

Órest Sómov


    Los cuentos de Sómov, al menos los dos de esta antología, están centrados en el folclore eslavo: el catolicismo ortodoxo vs el paganismo o el catocismo apostólico romano. 

La Rusalka  (leyenda ucraniana)


    Las rusalkas son los espíritus de las mujeres que se suicidaron y viven en los lagos y ríos. Las que se ahorcaron llevan coronas de ramas y las que se ahogaron, de cárices. Como las sirenas, llaman a los hombres y los ahogan o los matan con sus cosquillas. 
    Una chica se enamora de un católico que la termina abandonando. Desperada, va a la cabaña de un hechicero para pedirle que le diga de qué forma lo puede recuperar y no vuelve nunca más a la casa. 
    Pasan los días y la madre va, desesperada, a pedirle consejo también al hechicero... pero lo que logra es llevar a la rusalka a su casa, donde va a quedarse en un estado de catatonia hasta la Semana verde, fechas en las que se festejan la muerte y la cosecha y se hacen ofrendas a la tierras. 

Iván Bilibin

Las brujas de Kíev



    El cosaco Fiódor, que acaba de llegar de una batalla en la que sacaron a los polacos de "Rusia menor", se casa, pese a las advertencias, con Katriusa, La hija de Lantsiúzhija, de la que los rumores dicen que es una bruja. 
    Cada noche, sobre todo las de las luna llena, Katriusa se pone extraña, le cambia la mirada y adquiere una apariencia salvaje y nerviosa. 
    Y cada noche, el marido se queda dormido, hasta que descucbre el embrujo y la sigue hasta una reunión en el bosque de la que participa todo el pueblo. 

El monte pelado, sitio de aquelarres en Kiev

Evgueni Abrámovich Baratinski
La sortija

    Entre tantas brujas que salen volando por la chimenea, los demonios y los fantasmas, este cuento es más bien una parodia al género. 
    Con la sortija, nhbgfv, un noble que se endeudó por no dejar de pagarles a los campesinos en plena sequía, tiene controlada la voluntad de Ojkdnfk. Pero, a diferencia de los demás poseedores de la sortija, htgfvd no abusa de la generosidad (u obligación) del "alma en pena".
    El giro al final está muy bien planteado, sorprende y es hasta gracioso. 

Vadlímir Fiódorovich Odóievski

   "Hola, soy Odóievich, me gustan los nobles por derecho. Todo pobretón que quiera ascender socialmente seguro es un maligno. ¿Estos pobres de dónde sacan la guita sino? Seguro afanan. Sí, este, por ejemplo, está arreglado con el juez. Bueno, también me gustan las historias donde hay mueretos que vuveln y estoy tratando de llegar a narrar las mil posibilidades de revivir un cadáver". 

Le dedica historias a la escritora Sofía Rostopchiná. Hay que buscar, buscar, buscaaaar

Odóevski se rasca la axila: En el siglo
XIX no había talco

Historia del cadáver que no se sabía a quién pertenecía


    En un pueblo sobre el que no se dan muchos datos, como en cualquier leyenda, aparece un muerto sin "dueño". 
     dcgvhb, el hijo y continuador de un funcionario corrupto del gobierno, está haciendo los papeleos a tres semanas de la sorpresiva aparición cuando le empieza a hablar una voz masculina que dice ser la dueña del cuerpo. 
    La historia es desopilante y el conflicto se trata de resolver por medio de la burocracia. Como sucede con las leyendas, en cada lugar el desenlace se cuenta diferente.

El difunto viviente

Tumba del autor

    Kazmir se despierta y se da cuenta de que ahí yace su propio cadáver. 
    Empiza a recorrer la ciudad y los pueblos para ver qué reacciones provoca su muerte y ve cómo se empiezan a destapar todas las ollas... todos los engaños, toda la gente a la que estafó, todos los planes para quedarse con algo que no le pertenecía saltan a la luz. El legado que les deja a los hijos, sobre todo al que mejor "aprendió" de sus enseñanzas egoístas y ventajeras, además de los bienes, es una falta de escrúpulos atroz. 
    Y así va de la tumba a la ciudad dándose cuenta de que nada puede cambiar una vez que llega la muerte. 
    Habría qué ver, si estuviera dentro de sus posibilidades, qué haría para evitar el desbarranque que sigue. 

La sílfide

    Cuento epistolar. 
    El narrador, que le cuenta la historia por medio de cartas a alguien sin nombre, sufre de melancolía y se va a la casa del tío fallecido. 
    El campo está pelado, hay un estanque y un par de cosas más. 
    Desde que llega,  Mijaíl Platónovich se empieza a codear con los campesinos y le atrae, sobre todo, su manera de ser felices a su modo. Y una chica, Kátienka, con la que se copromete (para, de paso, salvar un litigio sobre las tierras). 
    Se presenta ante ello, los campesinos, no como el típico habitante de la ciudad, erudito y hombre de ciencias, sino como uno más de ellos, aunque, de a poco, empieza a ver que las "desgracias" de la ciudad las tienen también ellos. 
    El tedio lo rompen los libros de alquimia y ocultismo que la tía había puesto bajo llave cuando murió el marido. Y se va recluyendo a partir de los descubrimientos que hace.
    Hasta que lo "curan" del romanticismo y ya no puede acceder a los misterios que se le habian revelado. 



El cosmorama 

    De nuevo, la historia se sostiene por documentos escritos. El prólogo es del "editor", que anuncia que encontró el manuscrito con lo que se leerá a continuación y que ya está preparando dos tomos con sus notas para que el lector pueda entender el original... 
    Y también hay una nota del protagonista:
"No me pondré a explicar los sucesos que ocurrieron, pues lo que sea incomprensible para el lector también lo ha sido para mí".  

Beksinski

    Estamos más que entrando a un modernismo anticipado, donde el que narra trata de relatar su experiencia y la literatura, el editor, busca encerrarla en una caja. 
    Cosas: un diorama en el que el protagnonista ve las cosas que van a suceder y que tiene en su interior los dobles de las personas que conoce. Unos dobles que sí comprenden todo lo que sucede en la vida real. Una prima que se llama Sofía y que tiene una visión abierta y novedosa sobre el asunto que sea, oscurecida por una aparente ignorancia. Cumple una función como de ángel guardián. Una condesa casada con un tirano con la que anda coqueteando. Un cataléptico o muerto que vuelve por medio de un trato. Una realidad como resultado d euna lucha constante entre el bien y el mal. Un mal que se va expandiendo como si fuera una enfermedad. 


    Las visiones cobran cada vez más vida y, muy a su pesar, el protagonista se convierte en un instrumento del mal ( o.O ). 

El fantasma

   "A una versta de aquella aldea, sobre una pequeña elevación, había un antiguo castillo con ventanas semicirculares, torrecitas, torniquetes, en una palabra, con todos esos caprichos de la llamada arquitectura gótica de los que entonces nos reíamos pero que ahora, con la decadencia del gusto, otra vez se ponían de moda". 

The Swallow's nest

    Otra historia que parece parodiar las historias de fantasmas y el relato gótico: la muerte, noches tormentosas, la noche. Otro narrador que narra lo que le contó otro narrador. EL principial, Irenéi, está en una troika con tres personajes más y es el encargado de contar historias de fantasmas. Como uno de los persnajes se muestra un poo incrédulo, cuenta otra historia, una que lo tuvo como protagonista, y va dejando al descubierto toda maraña que se arma cuando las historias le sucedieron "al amigo del amigo...". Cuando temrina, los mismos oyentes del cuento le agregan eventos al cuento que nunca se dijeron. Cada perosna que escucha esas historias, que pasan a formar parte del folklore popular, se convierte, a su vez, en narrador, y escrita un nuevo cuento:

   "Estos temas a menudo concitan la atención general; nuestra mente, extenuada por la prosa de la vida, se deja atraer por esos eventos misteriosos que componen la poesía corriente de nuestra sociedad y sirven para demostrar que de la poesía, al igual que del pecado original, nadie puede librarse en esta vida". 
    

Mijaíl Iúrevich Lérmontov
Shtoss

   Schtoss también es una historia gótica, con seres espectrales. Artapa desde el principio y, después de un rato durante el cual la trama se va develando... queda sin final. Se supone. Aunque bien podria terminar como termina. 
    El manuscrito de Lérmontov se interrumpe. 
    El protagonista es un pintor melancólico que, como no puede vincularse con mujeres, las evita y se encierra en ideales imposibles. Y va a buscar una casa con la que sueña. 
    El departamento, que está en un pasaje en una zona alejada, parece estar siempre alquilado por gente que no lo habita. Y él también lo alquila. Por las noches, empieza a jugar al schtoss con alguien que también parece vivir ahí. 


     




    
    
  












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