martes, 2 de mayo de 2017

Beloved, Toni Morrison (1987)

Este me lo prestaron. Lo leí. Hace meses. Es de los que tengo que leer y reseñar rápido porque no va a haber relectura ni posibilidades de anotar algo más adelante.
   Por suerte, hace dos semanas que me desencuentro con la dueña (va a ser un intercambio de rehenes, ella tiene un Denevi). Pasado mañana, supuestamente, lo devuelvo para siempre.
 
   Así que ahí va.
   El libro va para el panteón directamente.


Sixty Million 
and more. 

Esas primeras cuatro palabras, así en bastardilla, son el epígrafe.
    Arranca con un epígrafe que dice mucho con poco. "Y más aun". No hay cifras exactas sobre la cantidad de vidas con las que arrasó el mercado de esclavos del Atlántico. No hay cifras porque los esclavos no tenían ni nombre ni nada. Capaz sea, también, porque la esclavitud arrasó con la vida de los afroamericanos que nacieron de un vientre liberado. No sé.
    Lo que queda clarísimo es que se trató de otro de los grandes genocidios de la historia. Uno del que se habla, pero todavía con ciertos reparos. Sobre todo cuando se trata de las generaciones siguientes.
    No sólo se ofendieron los blancos, se ofendieron los judíos porque sintieron una competencia. Y no es competencia, el asunto judío terminó con los juicios de Nürember. La esclavitud, que sigue teniendo efectos en la sociedad de hoy, nunca se juzgó como corresponde ni se compensó de manera alguna a las víctimas en ningún país.
 
    No me la pasé leyendo novelas y cuentos sobre la esclavitud. Leí varios pero no soy ninguna experta. Así y todo, me animaría a decir que la primera diferencia importante que tiene esta novela es que habla no de la esclavitud como algo horrible que se termina con la libertad (que suele ser la historia con final de cielos crepusculares), sino de la esclavitud como algo que perdura, que deja marcas. Que deja consecuencias de por vida en la psiquis. Son las historias de varios personajes que quedaron destrozados.
    Como en The Bluest Eye, los sucesos se leen entre líneas. Por momentos sí aparecen descripciones bastante crudas, pero después de haber girado alrededor de los sucesos solapados a lo largo de varios párrafos desparramados por todo el libro. El horror que se sospecha sólo se confirma.
    Esa descripción, que por momentos sugiere una mirada inocente, no tan consciente de lo que pasa (y que tiene más de una letura, para que uno se pregunta si realmente dice eso o el sentido es el otro), hace que la resolución sea más difícil todavía de tragar.
    Lo ambiguo, lo oculto siempre es más siniestro.

Los personajes

"All I knew was I had to get my milk to my baby girl.Nobody was going to nurse her like me. Nobody was going to get it to her fast enough, or take it away when she had enough and didn't know it. Nobody knew that she couldn't pass her air if you held her up on your shoulder, only if she was lying on my knees. Nobody knew that but me and nobody had her milk but me" 

    Sethe es una esclava embarazada que se escapa de la casa de los Garner a la casa de la suegra después de una golpiza y situación de abuso por parte del que maneja a los escavos, apodado Mr Schoolteacher (el profesor).

"After I left you, those boys came in there and took my milk."  

    A Baby Suggs la había liberado el hijo, Halle, que se queda sometido por el resto de su vida (con cuentas muy poco claras). Halle y Sethe tienen hijos, dos varones y una mujer, y otra en camino. EL plan era verse en lo de Baby, pero Halle nunca se reúne con ella. En la historia, la posibilidad del abandono aparece como la opción más deseable. Unos años después, cuando Baby Suggs y la hija mayor de Sethe ya murieron, la hija menor (Denver, que se llama como la chica pelirroja que la ayuda en el parto en medio del bosque) había nacido y crecido y los otros dos se habían escapado de una casa embrujada, llega a lo de Sethe uno de los esclavos con los que vivía en la hacienda, Paul D.

"Them boys found out I told on them. Schoolteacher made one open up my back, and when it closed it made a tree. It grows there still".
    
El buen amo 

"There had been six of them who belonged to the farm, Sethe the only female. Mrs Garner, crying like a baby, had sold his brother to pay off the debts that surfaced the minute she was widowed. Then schoolteacher arrived to put things in order. But what he did broke three more Sweet Home men and punched the glittering iron out of Shete's eyes, leaving two open wells that did not reflect firelight".

   Los Sweet Home men son los esclavos de unos dueños que no parecen tan malos a los ojos de Sethe, pero que Paul D destroza cuando habla sobre la posesión de otro ser humano, de los costos imposibles para lograr liberarse, de las deudas que contraen los que lo logran (la esclavitud hasta la muerte a cambio de la libertad de algún familar) y de los castigos que en muchos otros libros o películas parecen cositas sin importancia.

"It wasn't sweet and it sure wasn't home", dice Paul D. 

    De hecho, parece que de los efectos del slave iron bit, una especie de mordaza de hierro con una bola que se ponía adentro de la boca acompañada por un collar de pinches que impedía que los esclavos se durmieran (si lo hacían, se ahorcaban) recién los narra Morrison en este libro. Y fue más escandaloso para la sociedad estadounidense que se dijera que ese método era una forma de tortura que la tortura que representaba en sí.


    Bueno, el buen amo no existe. El esclavista es un esclavista.
    Parece que esto también ofendió más a la gente que la esclavitud.

Los nombres

Sixo, uno de los Sweet Home men, se rebela cuando escucha que los esclavos están al nivel de los animales. "definitions belong to the definers- not to the defined" escucha de Schoolteacher después del látigo.

    En Beloved, hay exesclavos que mantienen su nombre y otros que se redefinen, que desafían al Schoolteacher y a todas las normas que pueda haber sobre los nombres posibles. El nombre, parte fundamental de la identidad, es un arma, posee cierto poder en la novela de Morrison.
    Así, Jenny Whitlow se convierte en Baby Suggs. Suggs era el apellido de su esposo (de sus hijos sólo le quedó Halle, todos los demás resultaron muertos o vendidos a otra estancia... bueno, a Halle también lo matan). "Baby" le decía su esposo. El otro nombre, Jenny, era el nombre son el que se dirigían a ella los amos. Un nombre que venía en la etiqueta cuando la compraron y que ella desconocía hasta el momento de su liberación, cuando la señora Garner le pregunta cómo se llama.

"What you call yourself?"- "I don't call myself nothing."

   También está la cuestión folklórica sobre los nombres y el poder que se tiene sobre un ser cuando se lo puede nombrar (como en un exorcismo). Beloved es el epitafio de la hija de Sethe, las únicas siete letras que le graban gratis en la lápida. Cuando se levanta, cuando aparece, Beloved se nombra a sí misma, quizás porque es el nombre de la tumba. Y lo usa como un conjuro para dominar a tdos, incluyendo a Paul D que siempre la ve como a bicho de mal agüero. 
    
    "Call me my name."

El segundo epígrafe, ya que estamos...

I will call them my people, 
Which were not my people; 
And her beloved, 
which was not beloved." 
(de Romanos, traducción del Rey Jaime)

Spoiler

Botoneada

spoiler

Adelantos

spoiler

Te cago no el final, así como el core de la historia


nanananaananannanana


Infanticidio

"She was crawling already when I got here. One week, less, and the baby who was sitting up and turning over when I put her on the wagon was crawling already."

    Lo que se sugiere en toda la novela, a lo que se le da vueltas hasta la mitad, cuando se pone en palabras, es el infanticio. El fantasma que atormenta la casa de Sethe es el de la hija, Beloved. Que no tiene más nombre que el que le pudo poner en la tumba. Y que tuvo una muerte violenta.

"I couldn't let all that got back to where it was, and I couldn't let her nor any of em live under schoolteacher."

    Beloved vuelve llena de cosas del río, insectos, caracoles. No puede hablar. Y va absorbiendo la vida de la casa una vez que se corporiza. Actúa como un lactante y tiene todo el aspecto de una criatura sacada de leyendas.

"By the time she faced him, looked him dead in the eye, she had something in her arms that stopped him in his tracks. He took a backward step with each jump of the baby heart until finally the were none. 

    Para Paul D, que para ese momento ya había caído la influencia de Beloved (básicamente, se acuesta con la fantasma o zombie menor de edad), esta revelación (se lo cuenta un chusma del trabajo... Stamp Paid) basta para que se aleje de Sethe. No porque la quiere a Beloved, sino porque considera monstruoso el asesinato de la hija.
    Recién al final de la historia Sethe va a quedar redimida (y exorcisada) cuando la comunidad la vuelve a aceptar.

'I stopped him,' she said, staring at the place where the fence used to be. 'I took and pu my babies where they'd be safe.'"

    Porque Sethe no sólo prefiere, en un momento de locura cuando ve a Schoolteacher, matar a sus hijos antes que dejar que los esclavicen, sino que sostiene que era lo que tenía que hacer durante toda la novela, fue el sarificio que salvó al resto de los chicos.
    De una forma fría, es cierto: el espanto que genera la escena evita que se la lleven de vuelta a la hacienda. Y la dejan en paz.

Me faltan los otros dos libros de la trilogía de Morrison: Paradise y Jazz. Y varios más.










 
 

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