lunes, 20 de marzo de 2017

The Knight in Rusty Armor, Robert Fisher


La historia es divertida, tiene buenos chistes, juegos de palabras... pero se nota cierta cosa que me hizo pensar que estaba leyendo un libro de autoayuda con una bajada de línea bastante obvia: desde el principio se sabe a dónde apunta el "trip" (el inner journey) que lleva adelante el caballero y cuál es el significado de cada paso que da. En ese sentido, no es peor que El principito, que está lleno de obviedades cursis. No le deja lugar a ninguna interpretación personal más allá del estar o no de acuerdo con las ideas que propone. Tampoco fue lo que esperaba porque me lo habían recomendado como una especie de Aventuras del barón Munchausen (y nada que ver). 
    Ahora, dejando de lado mi cosa mañosa, es un libro que está bien escrito y organizado. Y pienso que no me gustpo más porque no soy muy amiga de este género. Disfruto más cuando la literatura tiene grises y deja espacios para que uno los llene. 

La historia 

Es sobre un caballero que se la pasa de cruzada en cruzada y descuida a su familia (esposa e hijo). Como nunca se saca la armadura, el hijo ya no le conoce ni la cara. Un día, la esposa le da un últimátum, algo así como "o te sacás la armadura o volá de acá", y, cuando él trata de sacársela, no puede ni levantar el visor. 

    Entonces, después de que un bufón le recomienda buscar a Merlín, emprende un viaje de autoconocimiento por el Path of Truth (el sendero de la verdad) en el que tiene que ir superando postas: el castillo del Silencio, el de la Sabiduría y el del Cariño. Así, va encontrándose consigo mismo, se deshace del miedo a la soledad, enfrenta al dragón de los miedos, se deja caer en el abismo de lo desconocido y blablablablabla. Las lágrimas que va derramando le oxidan, de a poco, la armadura, y, finalizado el viaje, es libre y es él mismo y se acepta como es. 

    ¿El concepto de verdad en el sendero de la verdad? que la verdad acompaña a lo bello y si uno es verdadero es más bello, que la sabiduría verdadera se desprende de una verdad única... muy platónico. Y se desprenden, acá y allá, referencias a los siete pecados capitales: la vanidad y la armadura (la máscara), que brilla como el sol; la soberbia del caballero que piensa que es más que los animales (al final, se hace vegetariano para no comerse a sus amigos); la avaricia, ya que siempre pelea para tener más castillos y tierras... 

    En fin, hay una línea delgada entre la literatura infantil con moralejas y este libro que parece de autoayuda. Lo bueno de este libro es que está bien llevado. 


    

    


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